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INTRODUCCIÓN A LA HISTORIA DEL
FRIGORÍFICO GUALEGUAYCHÚ |
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INTRODUCCIÓN A LA
HISTORIA DEL
FRIGORÍFICO GUALEGUAYCHÚ
Autor:
Prof. Nélida Teresa Veronesi
(Gualeguaychú, Entre Ríos, República
Argentina) |
INTRODUCCIÓN.
El objeto de estudio de este trabajo es el origen y desarrollo del
Frigorífico Gualeguaychú, la importancia que tuvo en el desenvolvimiento
económico de esta ciudad y de los ganaderos que pudieron contar con una
industria hecha por sus propios capitales para poder superar la crisis que
los envolvía en la década del 20.
También me propongo demostrar como se puede, no sin grandes esfuerzos y
problemas a superar, instalar un frigorífico independiente de la gran
concentración monopólica de las carnes que se había desarrollado en
Argentina en este momento. Mostraré la obra social que, con hondo sentido
patriótico, desenvolvió esta empresa a favor del bienestar y dignidad de los
trabajadores superando la concepción que somete a cada empresa al propósito
exclusivo de lucrar y revelando una auténtica vocación por la construcción
de un orden económico más justo y humano.
La crisis ganadera de 1920
Al terminar la guerra mundial de 1914-1918 la ganadería argentina sufrió una
de las más grandes crisis de toda su historia. El gremio de los hacendados
libró una de las más duras batallas en defensa de sus intereses.
La crisis ganadera afectaba una de las más vitales industrias del país y
aunque no los afectaba a todos de la misma manera era imprescindible
encontrar una solución. Cuando digo no los afectaba a todos por igual
significa que los grandes estancieros muchas veces conseguían de los
frigoríficos muy buenos precios distanciándose de los criadores o de los
ganaderos pequeños. Se va a dar entre criadores e invernadores una división
porque sus intereses van a ser diferentes: los primeros más tradicionales
estaban dedicados a la cría, nacimiento y crianza del ganado; los segundos,
mientras engordaban sus ganados, según las exigencias del mercado, se
mantenían en contacto con los frigoríficos, con los que muchas veces se
alineaban para la obtención de buenos precios, enfrentándose a veces con los
criadores. [1]
Era necesario preparar medidas de defensa para amparar intereses vitales de
la economía nacional y para informarse de la forma en que actúan las más
poderosas empresas extranjeras y eso no significaba estar contra el capital
extranjero, como algunos pretendían ver. "En apoyo a esta política Pagés
emprendió la movilización de los ganaderos. Fundó una Comisión Nacional para
la Defensa de la Producción que notablemente distinta de la organización
blanda de Anchorena. Antes que trabajar con los frigoríficos, como en la
búsqueda de nuevos mercados, la Comisión trabajó en contra de ellos, y
emitió una serie de informes contra el "trust" de la carne. En junio de
1923, la Sociedad convocó una gran convención en Gualeguaychú , Entre
Ríos." [2]
La Asamblea de ganaderos del Litoral.
La Crisis ganadera afectaba a todo el país; los productores del litoral se
sentían especialmente afectados por lo cual era indispensable encontrar una
salida para defender sus propios intereses. Fue así que los hombres de
Gualeguaychú convocaron a un Congreso llamado "de los ganaderos" que se
realizó el 29 de junio de 1923
La comisión organizadora de la asamblea de ganaderos del Litoral presidida
por el señor Julián Irazusta, vecino y hacendado de Gualeguaychú, se encargó
de preparar el orden del día a ser tratado en la misma. Hombres de gran
significación constituyeron las delegaciones venidas de los demás
departamentos de Entre Ríos, de las provincias de Santa Fe, Buenos Aires, La
Pampa y de la Capital Federal. También estaban presentes ganaderos de
nuestro vecino país, la República Oriental del Uruguay, pues los problemas
angustiosos de la crisis ganadera y las causas de los despojos de que son
objeto son comunes en ambas márgenes del Plata. Entre las figuras más
destacadas por el lugar que ocupan en la vida política y económica de la
nación estaban el diputado nacional doctor Matías G. Sánchez Sorondo,
miembro de la comisión especial de asuntos ganaderos de la honorable cámara,
los doctores Balestra y Etchevere, el ingeniero Pedro. T. Pagés, presidente
de la Sociedad Rural Argentina, el doctor Tomás Sojo, presidente del Comité
Nacional de Defensa de la Producción, y los delegados del Ministerio de
Agricultura. [3]
La Asamblea reunida en el Teatro Gualeguaychú pone a consideración el
despacho de la comisión especial y se aprueba tomar medidas de defensa para
la producción ganadera.
Queda claramente establecido que son necesarias leyes protectoras del
Comercio y de la industria de la carne tendientes a asegurar el desarrollo
normal de la producción ganadera sustrayéndola a las maniobras de los
intermediarios que manejan las industrias frigoríficas. La seguridad del
porvenir económico exigía conquistar la independencia de esta industria
madre.
El delegado de la República Oriental del Uruguay, doctor Urioste, dirigió la
palabra agradeciendo la invitación y manifestando la necesidad de unir
esfuerzos para la solución de un problema que les es común o sea "la
necesidad de un programa de acción paralela y convergente a realizar por los
ganaderos Rioplatenses".
Queda clara la importancia del proyecto de un frigorífico nacional sobre la
base del cooperativismo con la intervención del Estado y del Municipio pero
con la participación preponderante de los productores en la conformación del
capital y administración de la Empresa.
La Asamblea de ganaderos culminó con una cena llena de discursos que
comprometían a la acción para lograr los fines propuestos. El Dr. Tomás Sojo
destacó esta "magnífica Asamblea como respuesta de los ganaderos del
litoral" a las necesidades y dificultades del momento económico por el que
se estaba atravesando. En su discurso señala los factores adversos: el
socialismo que no aspira que la ganadería se salve, los señores que reciben
precios diferenciales y que son acaso frigorificados, los invernadores que
reciben más por que pagan un precio mínimo a los criadores y otros como los
consignatarios, que aunque piensen como ellos, actúan así por terror
colectivo a los frigoríficos [4] Exhortó a no defraudar las expectativas
del país que tiene puestas sus miradas en esta reunión.
No faltaron las palabras de un luchador contra los trusts frigoríficos y la
defensa de la industria nacional como el presidente de la Sociedad Rural
Argentina Ing. Pedro T. Pagés quien además de venir en representación de
esta entidad manifestó que "como ciudadano productor viene a ofrecer su
cooperación y su contribución sin restricciones para defender el equilibrio
económico, la soberanía económica financiera de la patria que tiene tanta o
más importancia como la soberanía e independencia política". Él promovía "la
consolidación de la unidad de la acción defensiva de la ganadería nacional"
en defensa de la economía nacional atacada por combinaciones capitalistas
trustificadas; había acuerdo en todos los niveles (hacendados, prensa,
instituciones rurales, poder ejecutivo y poder legislativo) sobre el
diagnóstico del mal, solo hay disidencia en la forma de remediarlo.
[5]
El inicio de la Industria saladeril.

La convocatoria de los ganaderos del litoral fracasó porque fue imposible
aunar tantas voluntades, pero sirvió para que, más tarde, los ganaderos de
la zona lograran la fundación de lo que se llamó en un principio "Sociedad
Anónima de Abastecimiento urbano Saladeril y Frigorífica Gualeguaychú", que
va a funcionar en un saladero arrendado, y quedó constituida en Asamblea del
10 de setiembre de 1923.
La Sociedad adquiría los ganados al valor de la plaza e industrializaba las
carnes por su cuenta exclusiva, implantan como sistema la consignación de
haciendas, para asegurar la obtención del valor exacto de sus productos
limitándose a percibir una comisión determinada por cada animal que
sacrificaban, cumpliendo con el propósito de salvar a la ganadería de la
zona.
La cooperación de los Bancos de la Nación e Italia y Río de la Plata
permitió entregar a los ganaderos consignantes el 50% en efectivo del valor
de sus ganados, enseguida de ser éstos faenados y antes de realizar su
venta; el hacendado podía esperar con tranquilidad la liquidación
definitiva; se le aseguraba un aumento de 15 o 20$ según se trate de
novillos o vacas sobre los precios que en ese momento regían en plaza.
El Directorio se planteaba "si la industrialización primaria de la salazón
de carnes bastará, en lo futuro, para asegurar a nuestra ganadería una
retribución equitativa. Espera solucionarlo asegurando una explotación
estable que pueda aprovechar la calidad de los ganados que pueblan nuestras
praderas". [6]
La industria de salazón de carnes fue un recurso circunstancial adoptado
ante la crisis del valor del ganado; cuando deja de asegurar una retribución
equitativa porque ha aumentado lo que se paga por ellos y por la mestización
de los rodeos es más adecuada la industrialización frigorífica.
"Entendiéndolo así el Directorio ha creído imprescindible establecer una
fábrica frigorífica cuya capacidad esté en correspondencia con la producción
pecuaria de la zona y cuyo funcionamiento asegure a los ganaderos
accionistas la solución radical y estable del problema que más les
preocupa." [7]
Era imprescindible levantar una fábrica que traería el remedio a las crisis
agropecuarias. Luego de estudiar los pro y los contra se decide convocar a
Asamblea extraordinaria para poner a consideración los nuevos Estatutos, que
conservarán en lo fundamental la estructura del vigente pero se ampliará la
duración de la vida y el capital de la sociedad en relación al volumen de
operaciones que debe realizar.
Nuestro frigorífico nacía en la zona de los saladeros al lado del río que
pasaría a ser el camino por donde las carnes producidas en la región,
industrializadas en nuestra ciudad en una fábrica propia que se estaba
levantando, viajaban hacia el puerto de Buenos Aires y desde allí se
repartía por el mundo.
La conformación del capital.
 Era una industria nacionalista que no se va a ver favorecida por ello, sino
todo lo contrario, demandará grandes esfuerzos, sacrificios a sus fundadores
y continuadores. Seguro es que a los monopolios extranjeros no les convenía
su éxito.
La empresa se empezó con doscientos mil pesos de pequeños accionistas con o
sin relación con el gremio que la propiciaba y otros doscientos mil del
gobierno de Laurencena , por una medida de fomento que lo obligaba a dar
para industrias o caminos tanto dinero como hubiesen reunida los
particulares. Todo lo demás salió del crédito bancario, pero no de fomento
industrial, sino que se obtuvo gracias a las garantías ofrecidas con sus
bienes por los miembros de los primeros Directorios de la sociedad: Beltrán
Morrogh Bernard, Domingo Carabelli, Ignacio Olaechea, Francisco Troise,
Pastor Britos y Julián Irazusta y a las que este último obtuvo de su
hermana, la viuda de Gustavo de Deken. [8] Cerca de dos millones se
descontaron así y ellos constituían aproximadamente el 80% del capital que
había permitido levantar la fábrica poniéndola en condiciones de faenar las
primeras reses, con el concurso de los estancieros que la vendían también a
crédito, antes que el gobierno provincial aportara sus tres millones de
ayuda, uno en acciones y dos como préstamo rescatable. Todo ese dinero,
incluso este último se pagó en los primeros años de trabajo industrial, al
cabo de los cuales quedaba en pie una empresa de cuatro millones y medio de
capital, con accionistas titulares por un millón y medio solamente, entre el
gobierno y los particulares. [9] La decisión de transformar el Saladero en un Frigorífico se toma porque este
último implica "un trabajo continuado permanente y provechoso. La
utilización integral de las reses, la amplitud de los mercados de consumo y
la rápida preparación de las carnes, que permite a su vez, una evolución
ágil de los negocios, dan indiscutible superioridad al frigorífico sobre el
saladero. La empresa adquirió el primer barco en 1931 "y pasó a ser el
famoso legendario UNO", llevaba la inscripción "Frigorífico Gualeguaychú Nº
1"; el Nº 2 fue comprado en 1941, por su tamaño y porque carecía de cámara
frigorífica se lo utilizaba para el traslado de subproductos tales como
cueros, grasa, huesos, sangre seca; "y cuentan los memorioso que solía
regresar a las aguas del Gualeguaychú con cargamentos de sal y mercaderías
para las provedurías de la empresa". EL Nº 3 llamado "Dr. Francisco Troise"
en homenaje a quien fuera presidente del Directorio desde
el inicio de la empresa. [10] Éste fue adquirido de la Empresa "Metalúrgica
y Diques Flotantes S.A.", de Montevideo (República Oriental del Uruguay).
Con esta unidad se daba al Establecimiento la solución a uno
de sus más graves problemas que era el transporte fluvial que insumía
fuertes valores en fletes.
Las dificultades fueron vencidas paso a paso y el frigorífico comienza a
faenar las reses en sus modernas y bien equipadas plantas convirtiéndose en
el primer exportador Nacional de carnes argentinas.
El pueblo en general , comerciantes, empresarios y todos los ganaderos ven
partir desde el muelle el primer embarque de carnes argentinas, el 17 de
enero de 1932, con destino a Reino Unido, recibiendo elogiosas ponderaciones
por la calidad del envío de parte de A. J. Poels y Cía . Ltda. , quienes
eran desde 1928 Agentes para la venta de carnes enfriadas y congeladas en
Gran Bretaña e Irlanda.
Muchos brazos
inactivos por falta de trabajo habían cifrado sus esperanzas en esta empresa
que se levantaba como un gigante al lado del río; los ganaderos, con todas
las ventajas que representaba el transporte por arreo en contraposición al
ferroviario, tendrían su propio lugar de comercialización, faena e
industrialización de sus reses; y la Provincia de Entre Ríos, que aspiraba a
modificar, dentro de sus posibilidades, las condiciones sociales y
económicas de sus habitantes, contaría con un medio para hacerlo. Las carnes
fueron situadas en los mercados exteriores en excelentes condiciones y
preparándoselas de acuerdo a las exigencias de cada mercado. Se estimulaba a
los ganaderos para que preparasen ganado de buena calidad asegurándoles
pronta salida de los mismos a precios remuneradores. La respuesta a esto se
encontraba en el hecho que desde la instalación de esta fábrica se había
originado mayor interés por los negocios de invernada en la zona, con la
tendencia a mejorar las pasturas, y el consiguiente aumento de novillos de
buena calidad, en el sur de Entre Ríos, suministrando mercadería excelente.
La capacidad de producción y la eficiencia de la fábrica quedaban
demostrados continuamente con las faenas que se realizaban abasteciendo no
solo el mercado exterior, sino también el local y de toda la provincia.
- En cuanto al mercado local se pusieron en funcionamiento carnicerías o
puestos modelos que aseguraban a la población una carne de primer orden, a
precio razonable y en las condiciones de higiene más favorable, tratando de
no lesionar los respetables intereses de comerciantes dedicados desde hacía
años al expendio de carnes. Muchos carniceros se proveían permanentemente de
estas carnes lo que demuestra la política del Frigorífico de no
perjudicarlos.
- A la Compañía Saladeril y Frigorífica Argentina Concordia S.A. se le
preparaba, acondicionaba y transportaba carne congelada destinada al mercado
italiano, creándose una relación comercial y de ayuda complementaria entre
ambas empresa.
- La Corporación Argentina de Productores de Carnes abastecía muchos centros
de la Provincia con carnes provenientes de animales faenados en esta
Fábrica, confiándole, además, la preparación de diversos
lotes de exportación para Alemania, Francia, Bélgica e Italia. Esto se hacía
sin dejar de preparar sus propias cuotas de exportación para Inglaterra,
Alemania e Italia. Los vínculos con la CAP se estrechaban continuamente.
- De acuerdo a las informaciones que llegaban de Londres la presentación de
las carnes exportadas eran inmejorable, solicitándose proporciones de carnes
de segunda y tercera clase , que en total equivalga a la cantidad de
primera, a fin de satisfacer el gusto y poder adquisitivo de determinada
clientela. Más adelante el mismo gobierno británico encargará la elaboración
de carnes deshidratadas en base a una nueva solución técnico industrial que
permite obtener en las mejores condiciones higiénicas y económicas un
producto de alta calidad.
- Se realizaron faenas por cuenta y orden de Israel (KOSHER) y los
respectivos embarques. Venían sus Delegaciones especiales que se encargaban
de faenar sus animales de acuerdo a sus ritos e higiene.
- La acción del frigorífico se extendió, por pedido de los productores, a
frutas huevos y aves contribuyendo al aumento de su producción y a mejores
prestaciones de servicio para sus asociados. De esta manera no sólo estaban
involucrados a la empresa los señores ganaderos sino también los pequeños
granjeros que tenían donde depositar y comercializar sus productos.
Sirven como prueba de todo este desenvolvimiento positivo del Frigorífico
Gualeguaychú los conceptos vertidos por los directivos del Banco de la
Nación Argentina a la revista "La Res": "Existe en Gualeguaychú un
establecimiento modelo formado por ganaderos auténticos, que, además de ser
el único en su género dentro del País, es motivo de orgullo y satisfacción
para todos y especialmente para los que plasmaron aquella obra grande que ya
tiene cuño auténtico y que puede ofrecerse como ejemplo a todos los hombres
de trabajo ligados a las actividades pecuarias. Nos referimos al Frigorífico
Gualeguaychú. El banco de la Nación -continúan nuestros entrevistados- fue
creado por el Doctor Pellegrini para facilitar el normal desenvolvimiento
del comercio y las industrias incipientes en aquella época, pero que ya
dejaban vislumbrar su potencia en formación. Es juicioso entonces que los
que hemos contraído la responsabilidad de ejecutar la obra del gran
visionario, dediquemos a estos problemas nuestra preocupación
sin fatigas, inspirados en el deseo del bien común y en homenaje a todo el
calor que merecen las obras dignas de apoyo y estímulo sin reticencias.
Todo ello, permitirá acrecentar la producción ganadera y granjera de esa
vasta zona de la provincia, con una orientación definida y una organización
ejemplar, ya que se tienen montados excelentes servicios de exportación y ha
de ser fácil entonces hallar salida directa en el extranjero de toda la
mercadería que reúna las necesarias condiciones para ser embarcada con
destino a países que ya conocen la bondad de nuestros productos.
Esas perspectivas servirían como estímulo para la producción granjera que se
esforzará por la crianza de mejores aves y cerdos, como ya lo hizo en la
parte ganadera al propender la mejor mestización de las razas y las siembras
de forrajes, lo que el Banco también fomentará con el otorgamiento de
préstamos especiales en las zonas aptas para esos cultivos.
En estas cifras se traduce nuestra convicción plena de que se ha hecho una
obra de bien, porque esa ayuda financiera constituye un premio al esfuerzo
tesonero de quienes han cimentado en el trabajo, una obra , que quizás no
vislumbre hoy, las proyecciones que irradia con el correr del tiempo."
El Frigorífico podía contar con la cooperación de este instrumento poderoso
de propulsión de riquezas que había llegado a ser el Banco de la Nación,
ahora tan vinculado a las realidades agrícolas y ganaderas del país. También
operaba con otras instituciones de crédito como los Bancos de Londres y
América del Sud, de Italia y Río de la Plata y de Entre Ríos. [11]
LA ACCIÓN SOCIAL DEL FRIGORÍFICO
 Cuando en Gualeguaychú se habla del Frigorífico inmediatamente se tiene la
sensación que no solo fue una empresa económica destinada a solucionar la
crisis que ya he presentado, sino que se trata de algo más, puesto que la
gente añora aquellos tiempos, sus años de trabajo, o aunque no hayan estado
allí todos saben que había algo distinto.
Es que en el frigorífico no solo era importante la producción eficiente de
buenas carnes sino que se tenía la clara conciencia que los hombres que
trabajaban en ella y sus familias ocupaban el principal lugar; ellos debían
estar capacitados y hacer las cosas bien, para ello se los preparaba, pero
también se les ofrecía toda clase de servicios y atención es "que resaltaba
el espíritu superior que presidía el desenvolvimiento de la obra". El
bienestar y la dignidad del trabajador era su objetivo, concientes que el
trabajo no tenía que ser una carga insufrible, y que el objetivo exclusivo
de la empresa no era lucrar sino que "revelaban una vocación auténtica por
la construcción de un orden económico mejor". Se puede decir que en estos
pioneros ya estaba el concepto de calidad total. La obra social que realizó, desde sus inicios, el Frigorífico mereció la
consideración de todos. La revista LA RES , en muchos de sus números, dedicó
páginas a reflejar "la acción social de este establecimiento pues la hemos
seguido desde su comienzo con el legítimo interés que provoca una obra
impulsada por móviles altruistas, que abarca el núcleo considerable de
nuestro pueblo laborioso que se proyecta en beneficios prácticos y
fundamentales que hacen a la dignificación del trabajo, al mayor bienestar
físico y espiritual del trabajador y a la disciplina social en su forma más
auténtica y fecunda: la que deriva de la armonía espontánea de sus
componentes sobre la base de la adecuada satisfacción de la necesidades de
cada uno" [12]
Una publicación realizada por la Institución permite apreciar a través de
fotos y una esmerada explicación la acción social emprendida. Se denomina
"UNA OBRA SOCIAL ARGENTINA". Al recorrer sus páginas uno puede ver esa
realidad de la atención de los problemas propios de la salud y del bienestar
general de los trabajadores que se inició en 1938, atención que crecía en el
mismo ritmo que la empresa lo hacía. [13]
Atención de la salud
La atención de la salud de los obreros y su familia comenzaba por la
prevención de accidentes mediante llamativos y eficaces carteles que
advertían sobre los peligros y cuidados que debían tener. El servicio médico y de enfermería siempre presente y dispuesto a atender a
los empleados y sus familias proveyéndolos de los medicamento cuando era
necesario y tomando los recaudos cuando alguien tenía que ser trasladado
para recibir atención especializada.
La revisión periódica del personal era una rutina en los consultorios
externos, si su salud se hallaba resentida pasaba al pensionado con que
contaba la organización hospitalaria de Gualeguaychú y si era necesario se
lo trasladaba a la Capital Federal. Todos los gastos corrían por cuenta de
la empresa.
El servicio odontológico fue una incorporación excelente en un medio donde
el cuidado de la dentadura era poco menos que desconocido.
Departamento de acción social femenina.
El trabajo de la mujer en la vida industrial era una característica de la
sociedad moderna y su bienestar no quedaba cubierto con salarios ni jornadas
mínimas sino que requería una serie de cuidados que la empresa siempre les
prodigó. La acción social femenina se ocupa desde la maternidad con
atenciones y tratamientos médicos para la mujer embarazada; la dietista que
programaba las alimentaciones correspondientes desarrollando una atención
personalizada en cada caso y circunstancia; contando con una cocina
magníficamente instalada donde se impartían las enseñanzas del arte
culinario. En los momentos de descanso el personal femenino se entregaba a diversos
esparcimientos y se creaba un clima de franca camaradería.
La acción social femenina estaba ubicada en el pabellón más moderno del
establecimiento constituyendo un departamento independizado que incluía,
además de la cocina, vestuarios, baños, facilidades sanitarias, comedor,
salas de descanso y de lectura, un aula, un lavadero con comodidades para
planchar y secar y la oficina de la directora del departamento. Era un
ambiente decorado con sobriedad y buen gusto iluminado a través de grandes
ventanales. Contaba con una biblioteca dotada de excelentes libros y
numerosas revistas; juegos sencillos para los ratos de esparcimiento, una
discoteca que además de permitir escuchar música cumplía con una función
educativa.
El deporte y la educación física permitía, con carácter voluntario,
participar de una serie de ejercitaciones gimnásticas. Uno de los maestros
que trabajo en el frigorífico, recuerda con orgullo que allí tenía el mejor
equipo de gimnastas y deportistas.
La instrucción fue implantada en atención a quienes apenas habían hecho sus
primeras letras; dos horas diarias de clase se dictaban con total
regularidad, además de curso para los que querían completar sus
conocimientos.
El Frigorífico fue un agente educativo excepcional creándose allí la escuela
para trabajadores: una escuela de capacitación obrera mixta, u un
bachillerato nocturno que luego pasará al Colegio Nacional.
Había absorbido a la gente del campo, muchos sin ningún tipo de
capacitación, incluso sin saber siquiera usar las vajillas o los utensilios
de cocina. Allí aprendieron todo, como comer, como desempeñarse en una mesa
bien servida, hasta leer, escribir, escuchar buena música y practicar
deportes.
La organización y celebración de fiestas populares, con representaciones
teatrales a cargo de los mismos obreros y empleados provocaba un justificado
entusiasmo. [14]
Otras acciones de importancia.
Se crean becas de estudio para que obreros y empleados amplíen sus
conocimientos. Se promueve la legitimación de uniones irregulares con
subsidios en efectivo, lo mismo que la natalidad con la ayuda real antes y
después del parto.
Rige también un seguro colectivo de vida que costea íntegramente el
Frigorífico y que mediante una caja mutual convierte a cada miembro en su
destinatario pero también en participante activo de la obra.
Cabe destacar el desarrollo de las prácticas deportivas entre obreros y
empleados, que además de estrechar vínculos de amistad, promovía la
competencia con la realización de torneos de carácter internacional ya que
se participaba con clubes de la vecina República Oriental del Uruguay. Las
diversas disciplinas deportivas y las distintas clases de Gimnasia eran
avaladas e impulsadas desde la dirección de la Empresa, que apoyaba al
personal integrado en una entidad deportiva local otorgándoles permiso en el
trabajo cuando tenía que participar de alguna competencia.
Dentro de las grandes realizaciones debemos contar la de la habilitación e
instalación de la primer PROVEDURÍA en el país, propiedad de un grupo de
trabajadores legalmente agremiados, que se constituyó en 1952, y que contó
con el inestimable apoyo del Frigorífico. También se constituyó la
carnicería del gremio, en el local que ocupara el puesto Nº 2 de la Empresa,
cedido gentilmente con todo instalado para su funcionamiento. [15]
Francisco Arenas dice: "Uno de los más "caros sentimientos" ha sido, es y
seguirá siendo sin duda alguna nuestro Frigorífico; para todos aquellos que
estuvimos afincados desde muy temprano en el populoso barrio de PUEBLO
NUEVO; su gente, su comercio, sus clubes, su escuela LEOPOLDO HERRERA, y
toda la comunidad en sí, formara o no parte de su personal activo, todos y
cada uno nos nutrimos de él cual si fuera la hermosa madre divina y adorada
que nos cobijó en todo su momento de esplendor.
¿Quién puede olvidar o ignorar todo lo que hemos recibido y disfrutado de
nuestro Frigorífico y del hermoso barrio del Pueblo Nuevo con su espléndida
Capilla Cristo Rey y todo el amor.
Allí nació el equipo representativo que se llamó Frigorífico cuya actividad
era el fútbol, posteriormente fue fundado el Club Social y Deportivo
VEINTICINCO DE MAYO; que dio nacimiento al CLUB SOCIAL Y DEPORTIVO "PUEBLO
NUEVO" que al fusionarse ambas ligas, Oficial y Amateurs en el año 1948,
pasó a integrar la liga oficial, practicando Fútbol, Volley Voll, Basquet
masculino y femenino, obteniendo sobre todo en Fútbol, campañas dignas
realmente de los mejores elogios". [16]
El hondo sentido patriótico de la obra se expresaba en los actos rituales
que se realizaban en torno a la bandera que flameaba en un mástil al frente
del edificio central del establecimiento. El 25 de mayo de l946 el poeta
Yamandú Rodríguez cantó así a la bandera: "ARGENTINOS:...Este mástil no es
de acero, sino de carne y alma. Es el brazo de todos ustedes sosteniendo en
la altura del noble esfuerzo diario, la enseña de la Nación; es un índice
que apunta al cielo y muestra a las demás constelaciones, el sol de la
bandera, en constante superación de argentinidad. Ese sol no está bordado;
vive en el cielo de sus franjas. Conserva el calor auténtico de la gloria.
Porque el General San Martín subió a los Andes para alcanzar ese astro que
fue su custodia en la misa campal de Chacabuco. Con él venció las sombras de
Chile y el Perú y desde entonces el sol quedó en la bandera, como quedó la
imagen de Cristo en el sudario de Verónica."
Desde entonces los obreros de esta fábrica entrerriana y argentina tenía su
rincón de patria donde izaban la bandera y entonaban las estrofas del Himno
Nacional dando el sello de nacionalismo frente a lo extranjero con que esta
empresa había nacido allá por 1923.
Dificultades en la empresa.
 No todos los años eran iguales para el desenvolvimiento de los negocios,
diversas circunstancias atribuibles a la política económica nacional o
internacional podían beneficiar o perjudicar la marcha de la empresa. En
otros casos los problemas estaban referidos a situaciones más allá de sus
previsiones como crisis de pasturas en la zona de acción de la Fábrica
produciéndose faltantes de materia prima y ello llevaba a la necesidad de
efectuar compras de haciendas en el mercado de Liniers para mantener el
cumplimiento de los compromisos de venta en distintos mercados.
La inundación del año 1959 llevó a la paralización de la empresa porque ésta
había afectado su planta. Las pérdidas fueron millonarias ya que se
inundaron los sótanos de las cámaras frías y camaritas, con gran cantidad de
existencia de productos que no pudieron ser sacados a tiempo. "Era increíble
observar cómo las canoas podían andar por todos los patios de la empresa y
el primer piso de las cámaras y enfermería, un fenómeno que jamás de hubiera
pensado que se pudiera producir, calderas y máquinas, al igual que toda la
planta baja del Frigorífico, en menos de una hora quedó totalmente inundada
formando un solo río con el Gualeguaychú." [17]
También se vio obstaculizada la producción por la huelga que durante un mes
efectuaron los obreros de la carne. A lo largo del tiempo las
desinteligencias entre gremialistas y empresarios se convirtieron en uno de
los factores de crisis. Su estudio merece un capítulo aparte que en este
trabajo no se ha de abordar.
La comercialización de sus productos sufría cambios importantes por las
nuevas exigencias europea en la calidad de las carnes, con un menor
contenido graso y ello acarreaba la necesidad de que los productores se
adecuen. Los países europeos, finalizado el periodo de posguerra,
desarrollaban una política de autoabastecimiento con la creación de uniones
comerciales, en las que se fomentaba fundamentalmente la producción de
ganados, conspirando contra la comercialización de nuestras carnes. La
retracción experimentada durante la década del 60 en las demandas de carne
del comercio exterior se mantuvo y se acentuó originando nuevas bajas en los
precios de colocación de las mismas, que tuvieron repercusión en el valor
del ganado y el desenvolvimiento económico de la Empresa.
En busca de soluciones los Directores enviaban delegaciones a Europa para
recuperar mercados, sobre todo a Italia. Se efectuó un viaje de estudio al
Perú y Chile realizándose acuerdos para consolidar y regularizar las
exportaciones que se venían efectuando al primero; y concertar operaciones
con el segundo.
Se estableció como práctica a efectos de mantener contactos directos y
personales con las Representaciones del exterior y para conocer las
alternativas de los mercados europeos y americanos designar delegaciones
para concurrir a ellos. Se encuentra un mercado comprador en África,
específicamente en Zaire, pero la falta de heladeras para conservar los
productos hizo que este negocio no fuera factible.
También se buscaban la presentación al mercado de nuevos productos como la
elaboración de "corned beef" y "lenguas envasadas" que traerían como
consecuencia una mayor actividad fabril, completándose con la instalación de
su fábrica de conservas. Era indispensable la industrialización de todos los
derivados de la industria frigorífica y la diversificación de productos y
subproductos. Así lo veía quien por tantos años fue su gerente, el señor
Birabén Losson, que manifestaba preocupado las grandes dificultades que se
cernían sobre la industria frigorífica y que era necesario implementar en la
empresa cambios que le permitieran ofrecer nuevos productos al mercado.
En la década del 70 la situación no era fácil y continuaba empeorando por
falta de mercados, falta de actualización en el marco de la política
exportadora, desinteligencias de gremialistas y empresarios. El Imperio
económico mundial ya no daba espacios a las carnes argentinas. Tampoco había
respuestas favorables de parte de las autoridades gubernamentales que
permanecían indiferentes ante la delicada situación. Todas las puertas se
cerraban, ya no había más crédito produciéndose la cesación de pagos a los
distintos proveedores, atraso en los sueldos y jornales del personal "todo
lo cual incidía en forma directa en el agravamiento de la economía de la
empresa, al tiempo que impedía la reiniciación de las tareas para poder dar
cumplimiento a los magros contratos suscriptos". [18]
La Empresa va a terminar cerrando sus puertas. La última década de trabajo
fue sumamente crítica. El frigorífico solo faenaba para consumo y así no
servía. Desde 1986 ya no va a trabajar más. Va a ser arrendado a la empresa
rusa "VIKTOR" pero la reactivación no se dio.
El Frigorífico constituyó el orgullo de Gualeguaychú que lo sentía como su
obra, su cierre aún duele y todavía se buscan las formas de reactivarlo. Al
futuro le queda reservada la respuesta.
[1] Smith, Peter H., "Carne y política en la Argentina" Hispamérica Edic.
Arg. S.A.,1986, Buenos Aires, Pág. 51
[2] Smith, Peter H., Op. Cit, Pág. 90
[3] "EL Censor", Gualeguaychú, lunes 2 de julio de 1923 - Cámara de
Diputados de la Nación, Orden del
Día Nº 163. Papeles del Archivo Julio Irazusta
[4] "El Censor", Op. cit
[5] Discurso del Presidente de la Sociedad Rural Argentina Ing. Pedro T. Pagés,
[6] Memoria y Balance correspondiente al 1º ejercicio cerrado el 10 de
setiembre de 1924. Archivo privado.
[7] "Memoria y Balance correspondiente al 2º ejercicio cerrado el 10 de
setiembre de 1925. Archivo privado
[8] EL señor Gustavo Deken falleció en 1926, había aceptado el cargo en el
Directorio a pesar de su quebrantada salud "porque quería vincular su nombre
a una obra de progreso en esta ciudad".
[9] Irazusta Julio, Notas de su archivo.
[10] "Cuadernos de Gualeguaychú" Nº 44, Suplemento especial para
coleccionar, Biblioteca privada.
[11] F.G.S.A Memoria y Balance correspondiente al décimo sexto ejercicio
cerrado el 31 de diciembre de 1939 Archivo privado.
[12] Revista "LA RES", Nº 341, 20 de marzo de 1948
[13] Por su significación e incorporado un apéndice fotográfico tomado de
esta revista.
[14] Revista La Res, Nº 308, 5 de noviembre de 1946
[15] Arenas, Francisco, Op. Cit., Pág. 15
[16] Arenas, Francisco, Op. Cit., Pág. 7
[17] Arenas, Francisco, "Frigorífico Gualeguaychú S.A. Un caro
sentimiento" Pág. 18
[18] Arenas, Francisco, Op. Cit. Pag. 19
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