Página Inicial

Servicios

Equipamiento

Software

Catastro

CPAER

Gualeguaychú

Google Earth

Gps Garmin

Enlaces

Contacto

           

GUALEGUAYCHÚ: SIGNIFICADO DE LOS NOMBRES DE LAS CALLES

Página Inicial  | Gualeguaychú | Listado de las Calles |
 

Avenida Morrogh Bernard

Juan Francisco Morrogh Bernard: Nacido en Gualeguaychú el 29 de marzo de 1894 tenía devoción por su tierra entrerriana a la que sirvió con la pasión de un verdadero demócrata en sus afanes de bien público.

Fue el Ingeniero Morrogh Bernard -desde muy joven- un hombre de trabajo e iniciativa que no solo se preocupaba por su progreso personal, sino también por el de la comunidad de pertenencia. Así, en 1927 impulsa la construcción por el sistema de consorcio de vecinos en camino que unió Gualeguaychú con Gilbert, siendo la primera obra en su tipo, es decir con terreno abovedado, alcantarillas y guardaganados.

Por la misma época otro pionero Don David Della Chiesa orienta el consorcio que construiría la ruta proyectada originariamente hasta Médanos pero que para sorpresa de todos terminó uniéndonos con Buenos Aires, vía Puerto Constanza, obra que se completó con la inauguración del servicio de Balsas conseguido por el Diputado Juan Francisco Morrogh Bernard.

En su desempeño personal no solo fue un eficiente administrador, sino también un innovador de avanzada en técnicas pecuarias, lo que le dio prestigio en el ámbito nacional.

Casi en forma inmediata a su matrimonio con Eugenia Grave de Peralta, fallece repentinamente su padre Beltrán Morrogh Bernard y queda al frente de la vieja estancia La Estrella desde muy joven y recién graduado como Ingeniero Agrónomo en la Universidad de La Plata. Al frente de ese establecimiento le vuelca toda su capacidad de trabajo y sus modernas concepciones empresariales, para convertirlo en pocos años en una de las cabañas más prestigiosas, no solo en el país sino en el exterior. Como que el ella nació el primer ejemplar bovino de la raza Polled Heresford, de la Argentina, como que fue la primera en incorporar un laboratorio de inseminación artificial y también pionera en la exportación directa de sus productos.

En el rubro ovino, también alcanzó amplio prestigio en la explotación de la raza Rommey Marsh. Fue miembro fundador de las Asociaciones Argentina de Criadores de Heresford y de Rommey Marsh. Conocedor experimentado y celoso custodio de la calidad de sus productos, viajó por Estados Unidos, Inglaterra, Australia y Nueva Zelandia para elegir personalmente los reproductores que importaba para el mejoramiento de sus productos.

Pero si prolífico fue en la actividad privada, tanto o mas lo fue en su paso por la función pública, desde la cual pudo realizar estas y muchas otras obras. Se incorpora a la política en la década anterior: en 1926 había impulsado la creación de un partido departamental, algo parecido a las uniones vecinales que hoy conocemos, pero que abarcaba el interior del departamento Gualeguaychú. Como candidato de a esa agrupación fue electo Senador Provincial ese año. En 1932 fue ungido Diputado nacional por Entre Ríos mandato que renovó en el periodo siguiente. Ya para ese entonces representaba el Partido Demócrata Nacional de cuyo distrito Entre Ríos fue presidente hasta que renunció a fines de 1945.

Fue Vicepresidente primero de la cámara de Diputados de la Nación. Como legislador hablaba poco, no era hombre de grandes discursos, pero hacía y conseguía mucho, es decir el revés de lo que hemos visto en tiempos mas recientes.

Fue el hombre público que más obras públicas trajo a Gualeguaychú: lo sigue siendo. Porque no solamente se trata de la construcción de esta monumental costanera, sino de otras realizaciones que con habilidad consiguió como obras complementarias a la del puerto cuyos galpones y muelles actuales también concretó: la pavimentación de la avenida Del valle, y al asfaltado de la Urquiza al Oeste. Otras muchas obras consiguió para Gualeguaychú y no esta demás recordarlas ante los mas jóvenes, aunque seguramente que de algunas me voy a olvidar, porque no es fácil sacar de la en la memoria en un instante una enumeración tan vasta.

Así fueron realidad en Gualeguaychú además de esta magnífica costanera, la construcción del actual puerto con sus galpones, muelle de hormigón, sector de inflamables. En realidad esta fue proyectada como la obra principal ya que con mucha habilidad gestionó las otras como complementarias: la citada costanera, el corte en el río Gualeguaychú para rectificar el acceso al puerto, del cual solo se completó la primera parte, su dragado, la pavimentación de la avenida Del Valle, y de la calle Urquiza al Oeste. Pero no se agota en ese paquete de obras viales y portuarias su asombrosa capacidad de iniciativa y seguimiento, ya que no descuidó los aspectos educativos, culturales y sociales. Así también hizo realidad la creación de la Escuela Profesional de Mujeres) actual Enet Nº 1, la sección comercial anexa del Colegio Nacional incluyendo un ala nueva en su edificio, la finalización de la cancha de la Escuela Normal, como también en el Instituto Magnasco que nunca dejará de agradecerle lo que él y su señora le aportaron. Pensando también en los enfermos y ancianos mas desvalidos, logró la ampliación edilicia del Hospital Centenario construyendo el ala destinada a los pensionados y un magnífico edificio destinado para asilo de ancianos, que lamentablemente estando terminado con todo su equipo nunca llegó a afectarse a esa finalidad y actualmente es ocupado por el Instituto Agrotécnico. También hizo realidad la construcción de la Avenida Luis N. Palma y entre los proyectos que quedaron en borrador estaba el de un moderno edificio para la Biblioteca Sarmiento.

Pero sus miras no se agotaban en su ciudad de pertenencia y si recorremos el resto de la provincia, difícilmente encontraremos alguna ciudad en la que Morrogh Bernard no haya dejado su huella: en materia de salud pública hizo realidad el Hospital para tuberculosos de Villaguay, la remodelación del San Antonio de Gualeguay y del Felipe Heras de Concordia. Prestó especial interés a las redes de obras sanitarias y en ese orden concretó las obras en Federación, Feliciano, Chajarí, Federal, Viale, Crespo, San José, Basavilbaso Villa Mantero y Urdinarrain.

En materia de educación, gestionó las escuelas normales de Gualeguay y Victoria, la ampliación de la Escuela Técnica Osvaldo Magnasco de Rosario del Tala el Colegio nacional de Concordia, el de Curuzú Cuatiá (Corrientes) y otros en varias ciudades entrerrianas como también escuelas nacionales del plan Lainez. Y si no logró muchas mas, fue por no contar con la necesaria anuencia del Gobierno de la Provincia como lo exigía la ley de su creación.

Su preocupación por el sistema portuario y la navegación fluvial, lejos de agotarse en las citadas obras, se extendió también al resto de la provincia: Hizo construir además de puertos y sus accesos o canalizaciones, las avenidas costaneras de Federación y Victoria y varios destacamentos de la Prefectura Naval además. Entre otras obras de su iniciativa, cabe también recordar: el edificio para asilo de ancianos de Gualeguay, varios edificios para Correos en la provincia, extensión de cinco ramales de ferrocarriles.

Juan Francisco Morrogh Bernard falleció el 24 de Agosto de 1969 a raíz de un accidente automovilístico en las inmediaciones de Curuzú Cuatiá (Corrientes).

Fue un luchador incansable toda su vida, trabajador tenaz y amante del progreso al contribuyó como ninguno en su época.

Juan Francisco Morrogh Bernard

Fuente: Dr. Gustavo Rivas


La buena "Estrella" de Juan Francisco Morrogh Bernard
(Por el Profesor Ricardo Araujo)

El 29 de marzo de 1894 nacía en la ciudad de Gualeguaychú, precisamente en la calle Rivadavia 918, el Ingeniero Agrónomo Juan Francisco Morrogh Bernard, a quién el destino le tendría asignado un lugar preponderante en nuestra sociedad.

Hijo del estanciero Beltrán y la señora Blanca Chichizola, luego de cursar los primeros grados en escuelas Pías, continuó sus estudios secundarios en el Colegio Británico de Buenos Aires, culminados éstos, partiría a la ciudad de La Plata graduándose de Ingeniero Agrónomo, en la primera promoción de esta carrera.

Regresó a Gualeguaychú a volcar todos sus conocimientos al servicio del campo que tanto amaba. A los 25 años contrajo matrimonio con doña Eugenia Grave de Peralta, colaboradora permanente en instituciones de nuestra ciudad, tales como el Instituto Magnasco y recordada como una de las integrantes de la comisión de mujeres que se encargaron de dar la bienvenida a la primera dama del país doña Ana Bernal de Justo en el año 1937, cuando visitara el Presidente de la Nación General Agustín P. Justo, nuestra ciudad. Fruto de este matrimonio nacieron siete hijos.

Juan Francisco fue fundador, nada más ni menos, que de la Cabaña "La Estrella" allá por el año 1918, en el campo que en el siglo XIX su padre don Beltrán Morrogh Bernard y su hermano Cirilo adquirieron en estos pagos empujados a migrar debido a las profundas crisis religiosa que se vivía en Irlanda.

En busca de campos con el fin de criar ovejas, optaron por esta zona de Gualeguaychú, priorizándola sobre la localidad de Venado Tuerto en la provincia de Santa Fe.

Esta iniciativa por la cría ovina no era ajena a sus conocimientos debido a que Irlanda era un país de pastores, dadas sus condiciones naturales, serranías compuestas generalmente por piedras, que ofrecían adaptabilidad a este tipo de ganado. Tenemos que tener en cuenta que en esa época la cría de ovejas, en tiempos relativos, era más importante de lo que es ahora, por la utilidad de las fibras naturales, y con respecto a la carne que al no haber industria de frío, solo se procesaba para ser convertida en carne salada.

Si bien Juan Francisco Morrogh Bernard va a continuar con lo empezado por su padre, a su regreso al campo le va a sumar los conocimientos adquiridos en la Universidad Nacional de La Plata dando un paso cualitativo muy importante. Decidido a darle otro rumbo al manejo de los establecimientos agropecuarios de ese momento, adelantándose a los tiempos al percibir el proceso de mestización de la hacienda criolla.

Por esos años había una zona de cría ganadera muy importante en todo el Litoral, y los requerimientos de toros eran muy significativos, dado que los productores vieron los beneficios de cruzar la vacas con reproductores de la raza Hereford, obteniéndose un animal superior a lo que se conocía hasta entonces.

Cabaña La Estrella

Los comienzos: Esta cabaña fue iniciada con la base de un lote de 200 vaquillonas Hereford adquiridas al doctor Celedonio Pereda y a principios del año 1921, se formó el primer plantel de pedrigree, con una selección de vacas adquiridas en las renombradas cabañas de aquellos años: "La Norumbega" de Arturo Yeomans y "San Gregorio" de Gregorio Villafañe e Hijos.

Estos primeros vientres descendían tanto por línea paterna como por la línea materna de corrientes inglesas de las más cotizadas y provenían de las importantes cabañas de E. Craig Tanner, J. Price, W. E. Cave, J.R. Hill.

Poco a poco el plantel primitivo fue adquiriendo mayor volumen con la incorporación de la selección de las generaciones de terneros nacidas en el establecimiento y la introducción de nuevos vientres adquiridos que aportaron a la misma nueva corriente de sangre. Este plantel pedrigree fue asistido, por toros de indudable jerarquía entre los que se encontraban numerosos ganadores de relevantes premios en Palermo y otros importados directamente del Reino Unido.

Se pueden mencionar a "Kim" de la cabaña "Tuyu" de Hortencia Aguirre de Leloir y Guillermo Udaondo que fue Reservado de Campeón Senior en Palermo en el año 1925.

Incorporación del Polled Hereford: En el año 1943 como prueba de su constante preocupación, introdujo la variedad Polled Hereford en su establecimiento. Ese año se presentaron por primera vez en nuestro país ejemplares de esa variedad en la Exposición Rural de Palermo, siendo adquirido en esa ocasión el Reservado Campeón "Beau Monzón".

En esta nueva variedad también va a cosechar éxitos, en 1946 al presentarse en Palermo, obteniendo el campeón con el ejemplar "Estrella Majestico".

Los productos de esta Cabaña también se exportaban a las repúblicas del Paraguay y Brasil, precisamente la primera realizada al país carioca, coincidió con la inauguración en el año 1943 del puente carretero - ferroviario de Paso de los Libres - Uruguayana, cuyo primer tren pasó transportando los Hereford de "La Estrella". En la actualidad son muchos los productores que han oído hablar de los reproductores de la cabaña, es que la trayectoria se vio reflejada en los muchos premios que cosechó, y enumerarlos sería extenso, pero uno de los más recordados quizás, fue el Gran Campeón Hereford en 1961, con "La Estrella Viraró". Basta con volver la mirada en las viejas revistas para comprender su dimensión.

La inseminación artificial: Como lo mencionaran oportunamente sus sucesores, lo más importante de ese logro es que se había sido gestado gracias a un nuevo sistema que en esos momentos comenzaba a practicarse en el país, la inseminación artificial, y el Ingeniero Morrogh Bernard iría a la vanguardia.

El procedimiento consistía en que el toro realizara un salto mientras con un recipiente acondicionado se hacía la recolección del semen, luego se fraccionaba y se lo guardaba en una heladera, con esta técnica se podía inseminar varias vacas con un solo toro.

La técnica aplicada de inseminación en la cabaña, fue estudiada en la Facultad de Agronomía de La Plata, a raíz de esto, muchos jóvenes estudiantes vinieron a realizar prácticas a la Estancia.

Posteriormente, ya en la década de los años sesenta, se comenzó a utilizar la técnica del semen congelado que se aplica hoy.

Hombre de no dejar detalles al azar, Juan Francisco, no era un improvisado, prueba de ello, es que contó con los mejores asesores , como los doctores Oscar Newton, Miguel Madorrán, Eduardo Lefebre, Augusto Dellepianne Galli, reconocidos innovadores en técnicas reproductivas.

También se dedicó a la cría de ovinos de la raza Rommey Marsh y fue cofundador de la Asociación de Criadores de esta raza. Tuvo planteles puros de pedrigree y puros controlados, obtuvo numerosos campeones en la Exposición de Palermo.

La organización y construcciones realizadas eran de avanzada para la época, el movimiento del personal se regía por un reglamento interno que era cumplido estrictamente, y monitoriado por su mayordomo Don Justo Cándido Puente que fue su mano derecha por muchos años en "La Estrella".

Sería extenso hacer un detalle minucioso de las instalaciones, contaba con viviendas de excelente calidad para su gente, taller mecánico que cumplía las funciones para la atención permanente de vehículos y mezcladoras automáticas que permitían reducir la mano de obra. Además de tener silos con capacidad para almacenar dos mil toneladas, con sistema de norias, movilizado por un sistema de aire.

Es importante recordar que allá por la década del treinta, reconocida su aptitud, experiencia y capacidad en lo referente al tema agropecuario, el presidente Justo le ofreció la función de Ministro de Agricultura, cargo que fue desechado por Morrogh Bernard.


La política: una de sus pasiones

Como protagonista de su tiempo, juntamente con las tareas del campo, fue un hombre comprometido con las necesidades de la comunidad, tal como lo ameritan los testimonios y archivos de la época, con sus 32 años se destacó como el presidente del consorcio vecinal que construyó el camino Gualeguaychú - Gilbert, primera obra vial entrerriana realizada sobre la base de abovedamiento del terreno y la instalación de alcantarillas y guardaganados.

La actividad política lo llevaría mucho más allá de sus ocupaciones del campo para lo cual se había preparado. Como muchas veces se afirma, en reiteradas acciones de la vida que emprenden los hombres y mujeres se esta haciendo política, el va a ser seducido por esta, dado su carácter y el apasionamiento por el riesgo.

Se lanzó en la tarea de reorganizar los cuadros dispersos después de 1916 de la vieja "Concertación Popular" (así denominado el conservadorismo en Entre Ríos) hasta encontrar en el Partido Demócrata Nacional un espacio para canalizar sus inquietudes.

Transcurría el año 1926 y le tocaría asumir como senador en la provincia de Entre Ríos, con lo que comenzaba a caminar por la arena política.

En las elecciones nacionales de 1932 es elegido por primera vez como diputado nacional por Entre Ríos, fue reelegido sucesivamente hasta 1943, llegando a ser vicepresidente de la Cámara de Diputados.

Configurando su ciclo activo a escala nacional, iniciaría una fecunda labor que hoy subsiste en el tiempo.

Fueron varios sus distinguidos colaboradores que lo acompañaron, tales como el Dr. Enrique Darchez y el periodista Raúl Frei en esta ciudad.

En Buenos Aires el Dr. Antonio J. Benitez, con quién mantenía una larga amistad y que fuera figura del gobierno peronista, que entre otros cargos ejerció la presidencia de la Cámara de Diputados de la Nación.

Fue incansable su tarea realizada dado que recibía a diario solicitudes de trabajo, como así también agradecimientos y cartas de altos funcionarios respondiendo a su gestión, como también se puede observar entre los amarillentos archivos un nota de agradecimiento de la recordada Camila Nievas de Capdevilla por su permanente colaboración con el Instituto Magnasco.

En el año 1935, participó como candidato a Gobernador por el Partido Demócrata, compitiendo con el Dr. Tibiletti del Partido Radical, siendo este último elegido como gobernador.

Fue amplia y fecunda la labor legislativa del Ingeniero Morrogh Bernard, era hombre de obras, y al llegar al Congreso de la Nación hicieron realidad sus proyectos.

"El proyecto de Ley sobre trabajos para unir los Puertos de Zárate, provincia de Buenos Aires y Constanza en la provincia de Entre Ríos, por medio de la balsa automóvil". Para ello argumentaba que Entre Ríos gozaba de una envidiable ubicación geográfica, como que le hacen de marco sus dos grandes ríos navegables en toda su extensión por embarcaciones de cabotaje y ultramar y nada parecería faltar a sus necesidades económicas en orden a los transportes, si los mismo ríos que lo circundan no interrumpieran la continuidad territorial con el resto del país, ofreciendo un grave obstáculo a las corrientes comerciales.

La educación no fue ajena a sus inquietudes. En el año 1931 el Consejo Nacional de Educación dispuso el cierre de establecimientos escolares que habían sido creados dentro del régimen de la denominada Ley Láinez, llamada de esta manera porque fuera promovida por el senador Manuel Lainez (1852-1924) y aprobada el 30 de septiembre de 1905. Eran escuelas elementales ubicadas en un 90% en las provincias, sobre todo en zonas rurales apartadas y con alto porcentaje de analfabetos, el mínimo de enseñanza a impartir comprendía lectura, escritura, aritmética, moral, urbanidad, historia y geografía, lo que permitió un gran desarrollo de la educación primaria.

Juntamente con el diputado Pedro Radio, llevaron este problema a la Cámara y luego de una ardua lucha fue resuelto en la sesión del 29 de septiembre de 1932.

Pero la gran obra más conocida que perdura en el tiempo, es sin dudas, la Costanera, paseo ineludible de Gualeguaychú y turistas que disfrutan y ponderan la construcción que fuera dirigida por el Agrimensor Antonio Gallino, y que tuvo en el Ingeniero Agrónomo Morrogh Bernard, un apoyo político inclaudicable.

Falleció en el mes de agosto del año 1967 a raíz de un desgraciado accidente automovilístico en la provincia de Corrientes. Muriendo en su ley, trabajando.
 


Genealogía:
Juan Francisco Morrogh Bernard era hijo de Beltrán Morrogh Bernard (Nacido en Inglaterra en 1848) y de Blanca Chichizola (Nacida en C. del Uruguay en 1895). Su única hermana, Luisa Carmen Morrogh Bernard nació en Gualeguaychú en 1893.

 

             

©2007-2009 - Agrimensor Patricio Alvarez Daneri